Soy Davinia, natural de Santa Pola (Alicante), un lugar lleno de hermosura que me encanta compartir a través de mis fotografías. Mi mirada está en los pequeños detalles, en la sencillez y en la belleza escondida en lo cotidiano.
Tal vez vivir sea, en el fondo, un ejercicio constante de volver a mirar. De detenerse. De abrir los ojos del alma para reconocer esa Belleza que no siempre grita, pero que susurra. Y cuando por fin logramos escucharla —en una conversación sincera, en una semilla que brota, en el gesto callado de alguien que cuida—, algo dentro de nosotras también florece. Porque al buscar lo esencial, también nos reencontramos con lo que somos.